Reconocerse en el duelo

Volver a reconocerte

Recuerdo aquellos días en que me miraba al espejo y no me reconocía.

Veía sólo tristeza, veía cansancio, veía dolor.

Era como si mi reflejo fuera una extraña que cargaba con todo lo que me había
pasado.

Durante mucho tiempo evité mirarme.

No quería encontrarme con esa mirada vacía,
ni con la sensación de haber perdido no solo a quien amaba,
sino también una parte de mí.

El duelo no sólo cambia lo que ves fuera,
también transforma lo que ves dentro.

Tu rostro, tu cuerpo, tus gestos… todo parece diferente.

Y no porque hayas dejado de ser tú,
sino porque estás aprendiendo a convivir con una versión nueva de ti misma,
una que nació del amor, del dolor y de la ausencia.

Reconciliarte contigo después de una pérdida lleva su tiempo.
Y con ese tiempo, descubrí que mi reflejo no estaba roto,
solo estaba cansado, intentando sostenerme como podía.

Esa mujer que veía en el espejo era yo,
sobreviviendo, aprendiendo, respirando como podía cada día.

Hoy puedo mirarme de nuevo sin huir.

No porque el dolor haya desaparecido,
sino porque aprendí a abrazar a la persona que fui en medio de él.

Si hoy tú estás ahí, frente a tu reflejo, sin reconocerte,
no tengas prisa.

Reconciliarte contigo lleva su tiempo y merece todo tu cariño.

Tu reflejo volverá a encontrarte. No lo dudes.

Y cuando lo haga, verás que en esa mirada también vive la fuerza que te ha traído
hasta aquí.

Comments are closed.